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Mi gato no es un gato pequeño

Mi gato no es un gato pequeño Cuando tomamos la feliz decisión de tener un gatito en casa por primera vez, llevamos un ser muy especial que requiere un manejo y unos cuidados muy distintos a los de un perrito, esto se fundamenta en cientos de diferencias entre perros y gatos; entre ellos se pueden agrupar discrepancias físicas, conductuales y comportamentales, entre otras; y las recomendaciones frente a la alimentación, los cuidados médicos, el hábitat, la crianza, la conducta, etcétera, son por la falta de similitud entre estas dos especies.


Todos nosotros hemos visto caricaturas, historias, propagandas, publicaciones en redes sociales, etcétera en las que de manera divertida se hace una comparación entre gatos y perros, y publicaciones muy graciosas de las relaciones entre ellos cuando conviven juntos en un mismo hogar; las cuales nos hacen reír y terminamos afirmando que nuestro gato y nuestro perro son así; gatos que por ejemplo suben sobre nuestra cama en la madrugada y empiezan a maullar, nos saltan encima, nos tocan la cara con sus manitas, nos acercan sus bigotes, nos huelen la cara hasta que definitivamente nos levantan de nuestro sueño solo con el objetivo de que les prestemos atención, les demos amor, juguemos o les demos comida a esa hora.


Hay muchas historias que nos hacen reír, situaciones muy divertidas de nuestros gatos y de la relación entre ellos. Lo primero que tengo para contarles es que definitivamente los dueños de perros y de gatos son completamente distintos, todos especiales; pero entre los veterinarios, amigos y colegas evidenciamos y experimentamos muchas diferencias entre los propietarios y su forma de ser y de tratar a su gato. Es muy diferente, créanme, son realmente muy opuestos a los dueños de perros. Es la razón por la cual actualmente nosotros, los médicos veterinarios, nos estamos esforzando y especializando cada vez más para que la prestación de los servicios sea tan especializada que ustedes como propietarios puedan encontrar lugares para solo perros, otros para solo gatos donde no se atienden perros y todos los servicios se enfocan en el conocimiento profundo de los felinos. También hay otros mixtos pero con zonas diferenciadas donde se presta confort y bienestar a cada uno de ellos; e inclusive hoy en el mercado nacional e internacional se encuentran clínicas veterinarias, boutiques, hoteles, guarderías, centros de recreación, gimnasios, etcétera. diferentes para perros y gatos, y otros llegan incluso a ser más especializados, ofreciendo lugares de recreación solo para perros grandes, boutiques solo para perros de raza pequeña, salas de belleza felinas, clínicas especialistas en conducta de perros de acuerdo con su raza, etcétera.


Desde mi experiencia les voy a contar, ya que al tener un centro especializado en gatos donde se prestan todos los servicios para ellos, todo inicia desde el amor y la pasión que siento, por lo cual he adquirido muchos conocimientos de la especie felina. Todo empieza desde la consulta; en dejar libre al gato dentro del consultorio, permitirle la tranquilidad y la libertad de subir, encaramarse, trepar sobre estructuras, rasguñarlas, me permite verlo y analizarlo mientras su propietario me cuenta la razón por la cual me visita y puedo hacer una mejor correlación clínica del caso; la palpación y el examen clínico que realizo también tienen su secreto. La forma en cómo nosotros los veterinarios nos acercamos a los gatos, cómo los sostenemos mientras los examinamos, el tono de voz que usamos, la energía que compartimos, esa comunicación y fascinación que sentimos hacia ellos, hacen que la relación ya sea diferente tanto con el gato como con su propietario.


Los gatos son animales carnívoros estrictos, todo su metabolismo se deriva de un consumo de proteínas, ya que de allí extraen toda la energía. La anterior, es una primera diferencia loque hace que las dietas y los requerimientos nutricionales sean diferentes a los de los perros. Los gatos son animales desérticos, lo cual hace referencia a que el consumo de agua no sea tan alto como el de otras especies, lo que hace que tengan una predisposición a sufrir de enfermedades en las vías urinarias altas y bajas. Por ello se recomienda el uso de fuentes automáticas de agua principalmente para los que consumen alimentos concentrados, que les induzca al mayor consumo de bebida, les atraiga y puedan jugar con ella, tomarla con sus manitas, etcétera.


La audición tan aguda y tan perfecta del gato, en la que el límite auditivo es de 60 kHz siendo muy superior a la del perro que está entre los 15-35 kHz y la de los humanos entre 15-20 kHz, haciéndolo uno de los mejores cazadores que pueden escuchar el chillido de los roedores, y al tener una visión tan perfecta en la noche nos hace entender la relación entre el comportamiento y la estructura del gato. Además con su fabuloso sistema de equilibrio y de visión lo hacen un animal excepcional muy diferente al perro. Adicionalmente, el gato percibe la naturaleza con su órgano del gusto ya que la lengua es una de sus herramientas más útiles; se trata de un órgano áspero cubierto de unas espinas (papilas) que le ayuda a despedazar y triturar la carne, aumentando también la capacidad de ingerir líquidos y acicalarse su pelaje.


A nivel conductual también existen muchas diferencias entre perros y gatos. El hecho de que los gatos sean animales cazadores y del crepúsculo, es el argumento para que no los dejen encerrados de noche o solos en habitaciones como si fueran perritos. A su perro lo puede dejar en un cuarto e incluso algunos los encierran durante la noche en la cocina o en el patio de la casa, conducta que no comparto. Pero a un gato no le haga eso, porque es un animal que debe salir en la noche (se activan de noche, duermen en el día) a cazar o explorar. Esto no significa que deba dejarlo salir de su casa; basta con que deje las puertas interiores abiertas y permita que camine por ahí para que sea libre, pueda jugar, tal vez de pronto cazar un mosquito de noche.


La forma en cómo se crían los perros a los que se les enseña, entre otros, a sentarse, dar la mano, permanecer en un lugar, etcétera. es también posible lograrlo con los gatos. Hoy día vemos felinos que traen las bolitas de papel en su boca para que juguemos con ellos o los que han aprendido a ir al inodoro; también vemos que otros ya han aprendido a dar golpecitos con sus manos cuando les decimos “give me 5”. Pero debemos tener claridad que los gatos no se crían ni educan como los perros, por lo tanto el sistema de corrección no es el mismo. Solamente debo decirles que es muy diferente convivir con un perro y con un gato y la forma de corregirlos es distinta. Pero nunca debemos gritarlo, encerrarlo, pegarle, porque esto hará que la conducta se refuerce de manera negativa y puedan aparecer problemas conductuales entre su gato y usted.


Muchas personas me preguntan si deben sacar a su gato a conocer amigos o a pasear. Los gatos no son como los perros, que salen al parque se hacen amigos de otros y pueden pasar días sin verse y en su próximo encuentro se reconocen y siguen siendo amigos. En el caso de los gatos, ellos solo deben socializar con los compañeros felinos con los que vayan a convivir el resto de su vida, mas no con gatos que solo verá ocasionalmente. Sacarlos a pasear a la calle resulta muy divertido para ellos y además es un buen ejercicio; lo importante es que si lo implementa como un hábito debe seguir haciéndolo por siempre y con medidas de precaución.


Por último, debe conocer que al gato se le debe permitir elevarse del suelo mediante la instalación de repisas, cajas, puentes en las paredes, entre otros; mientras que el perro es un animal de piso que requiere salir a dar paseos y jugar; el gato debe elevarse para ver todo desde la altura lo que le da tranquilidad y el control de su hábitat.


Es imposible abarcar este tema en un solo artículo por lo que este continuará, para poder seguir dándoles más tips sobre las diferencias entre tener perros y gatos y aun más, las diferencias entre las razas de gatos.