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Salud

El ejercicio y su perro

El ejercicio y su perro Actualmente estamos acostumbrados a que nuestros perros nos esperen pacientemente en casa, durmiendo y “dándose la gran vida” mientras nosotros trabajamos; muchos sólo salen a hacer sus necesidades y el resto del día lo pasan dentro de nuestra casa.


Pero lo cierto es que nuestros peludos evolucionaron para trabajar intensamente, nos han acompañado por unos 30.000 años y no se ganaron su lugar en nuestros hogares precisamente por ser lindas cosas peludas; por el contrario, siempre tuvieron un propósito que generalmente requería un esfuerzo físico de su parte: cazar, rastrear, cuidar ganado o protegernos de grandes depredadores o intrusos. Incluso hoy los parientes salvajes de los perros pasan la mayor parte de sus horas de vigilia buscando y cazando comida, cuidando sus crías, defendiendo su territorio y jugando. Son animales que llevan vidas en manadas complejas y que invierten grandes cantidades de energía en sus interacciones sociales y sorteando problemas necesarios para su supervivencia.


Sin embargo, hoy día pareciera que lo único que hacen nuestros perros es cuidar el sofá. A excepción de los perros de trabajo, nuestras mascotas ya no tienen que ganarse su alimento y se han adaptado a nuestro estilo de vida sedentario. Además, con frecuencia están encerrados, solos e inactivos durante casi todo el día, lo que les quita la oportunidad de poner en acción sus fortalezas físicas y mentales y contribuyendo al desarrollo de problemas de conducta comunes en nuestros peludos.


Todos sabemos que los perros son como niños, si no están entretenidos en algo van a buscar algo que hacer por su cuenta, y probablemente esto no nos gustará. Algunos de los problemas de comportamiento más comunes observados en perros que no reciben suficiente ejercicio son: masticación, excavación o rascado excesivo; conductas de búsqueda como esculcar la basura; hiperactividad, excitabilidad y actividad nocturna; indisciplina, que se manifiesta por ejemplo saltando sobre las visitas; juego de cacería excesivo y brusco, y conductas que buscan llamar la atención como ladrar y gemir –que siempre nos ponen en problemas con la administración del edificio. ¿Le suena familiar esta descripción?


Lo bueno es que mantener a su perro sano y feliz, mediante el ejercicio diario, es divertido y proporciona muchos beneficios, tanto al perro como a la persona que lo pasea:


Muchos amos ven el sacar a caminar al perro como una obligación, pero lo cierto es que es ventajoso para todos. Los beneficios físicos y mentales son tan grandes para usted como para su perro.


Para su perro es muy importante pasar tiempo con usted; así se fortalece el vínculo con su amo lo que lleva a una relación sólida y de confianza.

Ayuda a reducir o eliminar problemas de comportamiento comunes, como escarbar el jardín, ladrar excesivamente, morder, rascado excesivo e hiperactividad. Ladrar y gemir son señales de que su perro quiere atención; conductas como tumbar cosas o saltar encima de la gente pueden ser signo de energía reprimida. Las caminatas regulares ayudan a reducir o eliminar este tipo de comportamientos.


Mantenga a su perro sano, ágil y flexible. ¿Le gusta hacer rutinas en el gimnasio o salir a jugar fútbol con sus amigos? Es lo mismo que siente su perro después de una buena jornada de ejercicio.


Las caminatas regulares pueden ser muy beneficiosas para el sistema digestivo de su perro, y pueden ayudar a aliviar el estreñimiento.

Fomenta la confianza en perros tímidos o temerosos. Si su perro es tímido o temeroso, las caminatas regulares pueden ayudarle a fomentar la confianza ya que se expondrá a otras personas, animales y lugares.


Ayuda a que los perros se sientan somnolientos a la hora de acostarse o cuando usted quiera relajarse. Las caminatas ofrecen escape a la energía extra que su perro tenga, calmándolo y reduciendo la hiperactividad, excitabilidad e incluso la actividad nocturna.



Una de las ventajas más claras de las caminatas regulares es que mantiene el peso de su perro bajo control. Un perro con sobrepeso no es un perro sano; además de controlar su dieta, para mantener a su perro en forma debe hacer lo posible por proporcionarle ejercicio regular.


Aunque las ventajas son evidentes lo preocupante es que muchos de nosotros no disponemos del tiempo para pasear a nuestros peludos. Es entonces cuando debemos buscar un paseador responsable que se haga cargo de mantener a nuestro perro sano y feliz. Pero no es fácil dar con alguien bueno; siempre siga las recomendaciones de familiares, amigos y vecinos que estén satisfechos con su paseador; además, use la siguiente lista cuando esté entrevistando a un potencial paseador –¿Acaso dejaría a su bebé con cualquier niñera?


¿Póliza de seguro? Puede sonar exagerado pero cuando nuestro perro está en la calle está expuesto a muchas cosas y por responsable que sea el paseador los accidentes ocurren. ¿No es mejor que el paseador tenga una póliza que cubra gastos de hospitalización y cirugía veterinaria?


¿Cuántos perros lleva simultáneamente? Es común ver paseadores que llevan 10, 12 o más perros al mismo tiempo, lo que suele abaratar el costo del servicio. Pero tenga en cuenta que entre más perros lleve menos atención puede prestarle a cada uno, lo que puede dar pie a dificultades con perros que tienen problemas de conducta.


¿Requisitos para prestar el servicio? ¿Verifican que los perros estén vacunados, esterilizados y desparasitados? Recuerde que la salud de su perro es primordial.


¿Durante el paseo sueltan al perro o lo dejan sin supervisión? Algunos paseadores dejan los perros amarrados afuera mientras recogen a otro que se une al paseo. Otros pueden soltarlos en un parque para perros. Si no le gusta que hagan ese tipo de cosas busque a otra persona.


¿Cómo maneja problemas de comportamiento que se presentan? Es importante que le quede clara la visión que el paseador tiene en relación con su trabajo y con los perros que maneja. Pídale ejemplos específicos de situaciones en que se ha visto y la forma en que las ha manejado, así se hará una mejor idea de su capacidad para atender una emergencia con su perro.


Esperamos que después de leer este artículo se anime a darle a su perro el ejercicio que se merece, aunque sabemos que muchos de ustedes ya lo hacen. Y, en caso de que no pueda, no lo piense más y contrate un paseador serio y responsable que quiera y respete a los perros tanto como usted quiere y respeta al suyo.