NOTAS FELINAS
De Interés

La llegada a una nueva casa.

La llegada a una nueva casa. Dichosamente hay muchas cosas sencillas que se pueden hacer para disminuir el estrés y que el proceso para que el gato se habitúe a su nuevo hogar sea más agradable para toda la familia.


Para nuestro gatito no son fáciles los cambios, pues venir de estar con mamá, de recibir sus enseñanzas, cuidados y atenciones; de estar acompañado de hermanitos y de participar en agradables juegos, sentir el calor de una manada y ahora llegar a una casa enorme, con nuevos olores, y escuchar voces de personas que no conoce, ruidos a los cuales no está acostumbrado, hacen que nuestro pequeñín se sienta solo, con miedo y, lógicamente, que extrañe su manada, pero nada que el amor de este nuevo hogar no pueda superar.


A continuación describiré algunos tips que nos ayudarán en esta labor: mantenerlo en un lugar tranquilo, pues no olvide que le asustan los ruidos fuertes. A medida que el tiempo pase él se acostumbrará a los sonidos cotidianos, como los de licuadora, lavadora o secador. Es normal que al principio se agazape debajo de un mueble y no quiera salir, por eso mi primer consejo es acondicionar un lugar o una habitación, un pequeño espacio donde se mantendrán puerta y ventanas cerradas para que no pueda salir y perderse.


En este lugar no debe encontrar ningún tipo de escondite y obligatoriamente debe tener contacto visual, auditivo y olfativo con los integrantes de la familia, así cada vez que lo visitemos irá reconociendo nuestro olor y tono de voz y aceptará nuestra presencia. Es conveniente hablarle mucho y no es aconsejable, en los primeros días, mirarlo directamente a los ojos, ya que se sentirá amenazado y tratará de huir, lo cual depende mucho del temperamento de cada mascota.


Enséñele dónde están su alimento y el agua. Mantenerlo aislado también brinda información precisa acerca de sus necesidades básicas, si se alimenta bien, si le gusta la comida y si con regularidad bebe agua. Su primera lección será la bandeja de arena ya que la mayoría reconocerá su utilidad, a menos que se trate de un huérfano y, de ser así, estos gatitos no tapan sus deyecciones y tendrá que enseñarle a hacerlo con sus manitas. Para ello empezaremos con una pequeña rutina, que consiste en llevarlo a primera hora de la mañana, después de comer y antes de que usted se acueste, así pronto se acostumbrará a ella y empezará a ir solito; casi nunca ocurren accidentes pero, si llegara a pasar, tenga paciencia, todo está dentro del aprendizaje, no lo reprenda. La constancia hará que esto no vuelva a suceder.


Algunos cachorros, más por curiosidad, estrés o aburrimiento, pueden llegar a comer arena, lo cual desaparecerá con el tiempo. Si ya observó este comportamiento hay que considerar mantenerlo en observación y reprenderlo con un simple “no”. Nunca lo asuste ni lo grite porque puede asociar esto con la bandeja y no volver a entrar. Si continúa con este hábito es conveniente cambiar de arena porque estos materiales pueden producir enfermedades en su aparato gastrointestinal u obstrucciones graves; pero si en definitiva persiste es mejor asistir a una consulta con el especialista, pues puede ser que el cachorro intente suplir una carencia mineral de su alimentación, presente un desorden metabólico llamado ‘pica’, que es el hábito de ingerir cosas no comestibles, o presentar enfermedades más graves a nivel nervioso que hacen que presente este comportamiento. Este profesional lo podrá orientar si encuentra alguna anormalidad.


Hora de dormir: en los primeros días puede hacerlo en una caja de cartón adaptada o, si usted lo prefiere, en una camita de tela suave. Cuando esté un poco más grande él escogerá lugares que le proporcionen calor, como cerca de una ventana por donde entre el sol, equipos electrónicos, a los pies de la cama de su amo o en un lugar de su agrado; mantenerlo calientito es importante. El cachorro felino es friolento y a veces es conveniente utilizar una bolsa de agua caliente envuelta en una cobija para que pueda dormir. Tenga mucho cuidado con la temperatura para no quemarlo.


Al principio lo notará tímido e inseguro, la curiosidad vencerá sus miedos y empezará a explorar todo por sí mismo, por lo que es supremamente importante mantenerlo protegido de lugares y objetos que puedan hacerle daño, como cables que él por curiosidad pueda coger para retozar y morder. El juego es importante porque lo relaja y empezará a formar lazos de amistad; nos ayuda a socializar, y entre todos los aparatos me gustan los plumeros o las cañas de pescar ya que permiten conservar una distancia adecuada para que no se sienta intimidado; en los rascadores puede afilar sus uñas y empezar a dejar su olor.


Si al pasar los días y al entrar a la habitación sale a recibirlo dando unos pequeños brinquitos de felicidad, lo busca para que lo consienta o se refriega contra usted, ya está listo para explorar otras partes de la casa. Deje que olisquee y observe cada sitio, por las noches explorará todos los rincones, en ocasiones se puede perder o sentirse solo y usted escuchará “miau”; basta con llamarlo o hablarle y se calmará.