NOTAS CANINAS
Editorial

Legislar sin discriminar.

Legislar sin discriminar.

El debate sobre los Perros Potencialmente Peligrosos (PPP) no llega a su fin porque hay muchos puntos de vista. Para unos la peligrosidad de este animal está determinada por la raza a la cual pertenece. Otros piensan que el tamaño y el peso son los factores más importantes. Finalmente, para unos terceros, la amenaza es el resultado de una mala crianza y educación y no tiene nada que ver con la raza o con sus características físicas.


Es importante tomar en cuenta la diferencia entre peligrosidad y agresividad. Todos los perros pueden atacar y morder bajo determinadas circunstancias, sin importar raza, tamaño o apariencia. Por tanto, todos pueden ser peligrosos, pero no agresivos.Ya sea que un perro arremeta a una persona o cause daños no relacionados con la agresión, los responsables son quienes permiten que esto ocurra (el dueño, el guía descuidado, el delincuente que le ordena atacar, etc.).Los peligros relacionados con estos animales no deben ser ignorados, pero tampoco podemos pensar en deshacernos de ellos solo porque existe un riesgo. De ser así, también deberíamos eliminar los automóviles, las motocicletas, los deportes extremos, los cuchillos y todo lo que pueda causarnos algún daño. Pero no podemos quedarnos callados mientras se promulgan leyes que discriminan a algunas razas y no solucionan el problema de fondo: la irresponsabilidad de las personas.Un perro mal socializado y sin ningún tipo de adiestramiento es un animal peligroso, sin importar raza, tamaño o cualquier otra característica física. Por eso es importante informarse sobre las necesidades psicológicas de nuestra mascota y llevar a cabo una buena socialización y un excelente adiestramiento.